Cuando despierto por las mañanas y manejo por la carretera en dirección a mi trabajo, después de algunos años de trabajo tengo mi primer autito, solo me quedan unas cuotas mas y sera todo mio, jajajaja. No puede faltar el CD que me regalo alguien que fue parte importante en mi vida, es otra historia, hoy sólo quiero compartir lo placentero de mi viaje, pongo la música muy fuerte y canto a toda voz, menos mal que mi chanchito (mi auto) no habla, sino como se quejaría y que cosas contaría....
Viajo en dirección al sur y por el lado izquierdo veo la magnitud de la hermosa Cordillera de Los Andes, con los rayos de sol acariciando sus cumbres, que ganas de estar ahí, el cielo se entremezcla con mi corazón que late, estoy viva, bajo las ventanas del auto el frío entra como bofetada, pero agradezco sentir como entra el aire a mis pulmones. Por el costado derecho la Cordillera de La Costa, si veo con atención descubro los rostros y cuerpos que forman sus cumbres ese verdor que baja por sus cerros hasta convertirce en corpulentos arboles, es una maravilla poder disfrutar y estar viva.
Canto, bailo, río soy feliz disfruto de la posibilidad de estar frente a un volante y mirar este cielo azul, veo como pasan y pasan apurados enojados algunos conductores, una sonrisa les doy a ver si se ponen un poco mejor...soy feliz.
Hoy por la tarde sali con mi pequeño niñito, el es un pequeño viejo chico, que se cree adulto y no le gusta entrar en mis juegos de niña, pero hoy siiii, cantaba y bailaba al son de la música, me puso tan contenta verlo disfrutar como lo hago yo.... ahora aqui estamos compartiendo los dos....nos ha crecido el apetito iremos a cocinar algo rico....mañana sera un día aun mejor.... tenia ganas de escribir, se esta transformando en un placer que me libera el corazón..
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